
El Viernes 28 de Septiembre andube de visita por la ciudad de Iguala, cuna de la Bandera. Claro que fui en plan de trabajo, pues fui a instalar un servidor que recien se adquirio por mi empresa, pero bueno, ese ya es otro cantar. Lo que quiero comentar es un gran sentimiento que se siente cuando andas lejos de tu tierra y algo te trae recuerdos que hasta cientes que se te salen las de cocodrilo. Pues resulta que una vez que termine el trabajo, eso fue por ahi de las 9:00 pm, pues me fui a instalar a un hotel, me di un buen baño y me sali a dar una vuelta por el zocalo en busqueda de algo de comer.
No se que tiene Iguala que la gran mayoria de las veces que he ido, siempre estan festejando algo. Y este dia no fue la excepcion, ya que estando en el Zocalo, a lo lejos se oia musica y pues me diriji hacia ese lugar para investigar de que se trataba. Y me encontre con que estaba un evento, que si bien recuerdo se llamaba “Feria Franciscana”.
Me llamo en demasia la atencion, pues a lo lejos se oia musica que es tipica del estado de Morelos y que es el Baile del Chinelo. Primero como que no queria creer, pues obviamente no me encontraba en Morelos; asi que pense que seguramente era algun otro ritmo de la zona muy parecido.
Me hacerque al zocalo que es donde estaba montado el escenario y vi una gran banda tocando efectivamente el baile del chinelo, y ademas a los musicos los acompañaba un numeroso grupo de danzantes disfrazados como el tipico chinelo y bailando como solo esa musica te hace bailar. Fue cuando senti una gran emocion en lo mas hondo de mi corazon y mis pies comenzaron a bailar sin siquiera pensarlo.

Pero esto no termina aqui, pues el moneto fue todavia mas espeical pues la banda que tocaba era la Gran banda de música de viento de Tlayacapan, conocida mundialmente. Asi que fue un gran cierre de dia para un dia pesado de trabajo.
Para quien no conozca el baile del chinelo les explico. Según la Casa de la Cultura de Tlayacapan, fue en 1870 cuando un grupo de jóvenes nativos del lugar, cansados de verse excluidos de las fiestas de Carnaval, ya que ellos mismos debían respetar el ayuno de cuaresma, organizaron una cuadrilla, se disfrazaron con ropa vieja tapándose la cara con un pañuelo (o pedazo de manta) y empezaron a gritar, a chiflar y a brincar por las calles del pueblo, burlándose de los españoles. Esta improvisación tuvo gran éxito, se rieron y hablaron mucho de ella, tanto que al año siguiente se organizó de nueva cuenta. Es así como tomó forma el personaje de los “huehuetzin”, palabra náhuatl que significa “persona que se viste de ropas viejas” (todavía algunos chinelos usan esta palabra para llamarse entre ellos). Año tras año, a medida que se hacía más popular, la fiesta se ritualizaba y el personaje evolucionaba gradualmente. Para representar a los españoles se les añadieron barbas a las máscaras y apareció el nombre de chinelo.